Respuesta rápida: en la Biblia, la templanza es el dominio propio: la capacidad de gobernar los propios deseos, impulsos y apetitos en lugar de ser gobernado por ellos. Traduce el griego enkráteia, «tener poder sobre uno mismo», y es el último de los frutos del Espíritu en Gálatas 5:22-23. La Reina-Valera 1960 traduce la misma palabra como «dominio propio» en Hechos 24:25 y 2 Pedro 1:6.
¿Qué significa templanza en la Biblia?
Enkráteia viene de en, «en», y krátos, «poder, dominio». Proverbios ya describía su importancia: «Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda» (Proverbios 25:28), y «el que se enseñorea de su espíritu» es mejor «que el que toma una ciudad» (Proverbios 16:32).
Pablo usa la imagen del atleta: «todo aquel que lucha, de todo se abstiene» (1 Corintios 9:25). El creyente se disciplina no por una corona que se marchita, sino por una incorruptible.
Áreas donde se practica la templanza
- Comida y bebida: Proverbios advierte contra los excesos (Proverbios 23:20-21).
- Sexualidad: 1 Corintios 7:9 usa el mismo verbo para la continencia. Ver concupiscencia y lujuria.
- Palabras: quien refrena su lengua es «capaz también de refrenar todo el cuerpo» (Santiago 3:2).
- Ira: «Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte» (Proverbios 16:32).
Una virtud que da el Espíritu
Los filósofos griegos ya consideraban la templanza una virtud, y la tradición cristiana la incluyó entre las cuatro virtudes cardinales. Pero el Nuevo Testamento la presenta ante todo como fruto del Espíritu (Gálatas 5:23): no nace solo de la fuerza de voluntad, sino de una vida unida a Cristo. Por eso Pablo pudo hablar a Félix «acerca de la justicia, del dominio propio y del juicio venidero» (Hechos 24:25).
Origen de la palabra: griego
- Griego ἐγκράτεια (enkráteia, Strong G1466): templanza, dominio propio (Gálatas 5:23; Hechos 24:25; 2 Pedro 1:6).
- Griego ἐγκρατεύομαι (enkrateúomai, Strong G1467): «abstenerse, dominarse» (1 Corintios 9:25; 7:9).
- Griego ἐγκρατής (enkratés, Strong G1468): «dueño de sí mismo», requisito de los ancianos (Tito 1:8).
Otra palabra cercana es σωφροσύνη (sofrosýne, G4997), «sensatez, sobriedad». En 2 Timoteo 1:7, «dominio propio» traduce sofronismós (G4995), de la misma familia. Ver sobriedad.
Versículos clave sobre la templanza
1 Corintios 9:25-27
«Porque todos los que compiten en un juego, se abstienen de todo. Y aquellos, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien hiere el aire; sino que domino mi cuerpo, y lo tengo en sujeción, no sea que, después de haber predicado a los demás, yo mismo venga a ser descalificado.»
Explicación: En estos versículos, Pablo compara la vida cristiana con una carrera atlética, y nos anima a ser templados en nuestro estilo de vida. Nos dice que debemos controlar nuestro cuerpo y mantenerlo bajo control, para no caer en la tentación y descalificarnos. La templanza es una parte esencial de la vida cristiana, y debemos esforzarnos por cultivarla en todos los aspectos de nuestra vida.
Reflexión: Este versículo nos recuerda la importancia de la templanza en nuestra vida cristiana. Debemos esforzarnos por controlar nuestros deseos y pasiones para vivir una vida agradable a Dios. La templanza nos ayuda a mantenernos enfocados en nuestra fe y a no caer en las tentaciones del mundo.
Gálatas 5:22-23
«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.»
Explicación: En estos versículos, se describe el fruto del Espíritu Santo y se menciona la templanza como una de las características. La Biblia nos enseña que la templanza es una virtud que florece en nosotros cuando nos dejamos guiar por el Espíritu Santo. Al permitir que el Espíritu Santo nos guíe, cultivamos la templanza y vivimos una vida agradable a Dios.
Reflexión: Estos versículos nos muestran la importancia de dejar que el Espíritu Santo guíe nuestra vida. La templanza es solo una de las características del fruto del Espíritu Santo, y su presencia en nuestra vida es un indicador de que estamos permitiendo que el Espíritu Santo nos guíe y nos transforme. Al cultivar la templanza y el fruto del Espíritu Santo, nos acercamos más a Dios y vivimos una vida más plena y significativa.
1 Timoteo 4:7-8
1 Timoteo 4:7-8 dice: «Desprecia las fábulas profanas y absurdas, y ejercita la temperancia; porque la práctica de la temperancia es útil para todas las cosas, pues tiene promesa de vida presente y de vida venidera.»
Explicación: En este versículo, Pablo le dice a Timoteo que desprecie las cosas sin valor y absurdas, y que práctique la templanza. La templanza es útil para todas las cosas porque tiene una promesa de vida presente y venidera.
Reflexión: En la vida, a menudo nos encontramos tentados por cosas sin valor y absurdas que nos alejan de nuestro objetivo final. Sin embargo, al practicar la templanza, podemos concentrarnos en lo que es importante y vivir una vida plena y significativa.
La importancia de la templanza en la vida cristiana
La templanza es una virtud importante para los cristianos, ya que nos ayuda a controlar nuestros deseos y acciones, asegurándonos de vivir de acuerdo con los valores y principios de nuestra fe.
Vivir una vida equilibrada
La templanza nos permite vivir una vida equilibrada, evitando caer en excesos en cualquier ámbito de nuestra vida. La Biblia nos muestra en Colosenses 2:23 que debemos cuidarnos de los excesos, pues «todo lo que no es de fe es pecado». La templanza nos ayuda a mantenernos alejados de cualquier cosa que pueda perjudicar nuestra relación con Dios y con los demás.
Fortalecer nuestra fe
La templanza también fortalece nuestra fe, ya que nos ayuda a mantenernos enfocados en nuestro propósito y en los valores cristianos. Al controlar nuestros deseos y acciones, podemos evitar distracciones que nos alejen de nuestro camino hacia Dios. Como se menciona en 1 Corintios 9:27, debemos correr en la carrera de la fe con disciplina y autocontrol para alcanzar la meta.
Mejorar nuestras relaciones
La templanza también tiene un impacto positivo en nuestras relaciones interpersonales. Al controlar nuestras emociones y acciones, podemos evitar conflictos y actuar de manera amable y respetuosa con los demás. La Biblia nos llama a ser templados en todas nuestras acciones, como se menciona en 1 Pedro 3:15, y a tratar a los demás con amor y respeto.
En resumen, la templanza es una virtud importante para los cristianos, ya que nos ayuda a vivir una vida equilibrada, fortalecer nuestra fe y mejorar nuestras relaciones interpersonales.
La relación entre la templanza y el fruto del Espíritu Santo
En la vida cristiana, la templanza es un aspecto fundamental en el desarrollo espiritual. La Biblia nos habla de cómo la templanza está relacionada con el fruto del Espíritu Santo.
La templanza como un fruto del Espíritu Santo
En Gálatas 5:22-23, encontramos una lista de los frutos del Espíritu Santo, donde la templanza es uno de ellos. Esto significa que la templanza es un resultado natural de vivir en comunión con el Espíritu Santo. Cuando permitimos que el Espíritu Santo obre en nosotros, nos ayuda a controlar nuestras emociones y nuestros deseos, y a desarrollar una vida virtuosa y equilibrada.
El Espíritu Santo como ayuda en la templanza
Además, en 1 Corintios 10:13, la Biblia dice que «toda tentación que ha venido a vosotros, es propia de hombres; mas fiel es Dios, que no permitirá que seáis tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportarla.» Aquí vemos que el Espíritu Santo nos da la fortaleza y el poder para resistir la tentación y vivir una vida de templanza.
La templanza en la vida cristiana
En resumen, la templanza es un aspecto esencial en la vida cristiana, y está estrechamente relacionada con el fruto del Espíritu Santo. A través de la templanza, podemos vivir una vida virtuosa y equilibrada, y ser un testimonio de la presencia de Dios en nuestras vidas. Al permitir que el Espíritu Santo obre en nosotros, podemos desarrollar una vida de templanza y ser fieles a los principios cristianos.
Preguntas frecuentes
¿Templanza y dominio propio son lo mismo?
Sí. Son dos traducciones de la misma palabra griega, enkráteia. Las biblias más antiguas prefieren «templanza»; muchas modernas, «dominio propio».
¿Por qué la templanza cierra la lista del fruto del Espíritu?
El texto no lo explica, pero muchos comentaristas señalan que sostiene a las demás virtudes: sin dominio propio es difícil mantener la paciencia, la mansedumbre o la fidelidad.
¿Cómo se desarrolla la templanza?
Según el Nuevo Testamento, andando en el Espíritu (Gálatas 5:16), con disciplina (1 Corintios 9:27) y dependiendo de la gracia, que «nos enseña que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente» (Tito 2:12).
Resumen
- Templanza = dominio propio (griego enkráteia).
- Abarca la comida, la sexualidad, las palabras y la ira.
- Es fruto del Espíritu, no solo fuerza de voluntad.
- La tradición cristiana la cuenta entre las virtudes cardinales.
Sigue estudiando
- Sobriedad: significado bíblico
- Los frutos del Espíritu Santo
- Concupiscencia: significado bíblico
- Paciencia: significado bíblico
- Fortaleza: significado bíblico
- Mansedumbre: significado bíblico
Fuentes: las citas bíblicas proceden de versiones en español de uso común, principalmente la Reina-Valera 1960. Los términos hebreos y griegos siguen la numeración de la Concordancia Strong.